
Los pacientes diabéticos, en función de la evolución de su enfermedad y del control que tengan de ésta, podrán presentar enfermedad vascular periférica y alteraciones neurológicas, que junto a la presencia de deformidades estructurales en el pie, pueden ser factores desencadenantes en el proceso de ulceración.

A los pacientes diabéticos, se les realiza una exploración encaminada a determinar el grado de afectación sensitiva y el nivel de compromiso vascular existente, además, examinar la posible presencia de alteraciones estructurales que puedan generar zonas de presión, y supongan un riesgo para el pie.